Petroperú: S&P rebaja su calificación crediticia a "B" y advierte sobre riesgos fiscales para el Estado
La petrolera estatal Petroperú enfrenta una nueva señal de alerta financiera. La reconocida agencia calificadora internacional Standard & Poors (S&P) rebajó la calificación crediticia de la empresa de "B+" a "B", manteniéndola bajo observación en su lista de riesgo crediticio (Creditwatch).
Según el informe de S&P, citado por el diario La República, esta decisión refleja el aumento de las incertidumbres sobre la capacidad del Gobierno peruano para implementar medidas correctivas sostenibles que apoyen a la refinería. La agencia señaló que la probabilidad de un nuevo apoyo financiero estatal ha variado de "alta" a "moderadamente alta", en un "contexto de persistentes cambios políticos" que afectan la gobernanza.
Las advertencias de los sindicatos y la postura del MEF
Desde los gremios laborales de la empresa, la noticia no pasó desapercibida. Rodolfo Dioses, secretario general del Sindicato Unificado de los Trabajadores del Petróleo (SUTEDARG), enfatizó que la rebaja no es una advertencia teórica, sino una consecuencia directa del "desorden institucional, falta de autonomía empresarial y debilitamiento del rol técnico del MEF". Alertó que la situación de Petroperú representa un riesgo fiscal latente para el Estado, pudiendo derivar en transferencias de recursos públicos y presión sobre el déficit fiscal.
En la misma línea, José Luis Saavedra, del Sindicato de Trabajadores Administrativos de Petroperú (STAPP), sostuvo que el Gobierno no dimensiona adecuadamente los riesgos económicos y sociales de no otorgar un apoyo financiero a la estatal.
Frente a estos llamados, la ministra de Economía y Finanzas, Denise Miralles, fue tajante en negar un nuevo apoyo. Incluso anunció que en las próximas semanas se conocerán medidas para que Petroperú, actualmente presidida por Elba Rojas, "deje de generar gastos al Estado".
Deuda a corto plazo y perspectivas
S&P destacó que Petroperú se enfrenta a importantes amortizaciones de deuda a corto plazo, un reto ante su limitada generación de caja. Hasta septiembre, la empresa debía amortizaciones de capital por US$ 86 millones a CESCE, US$ 81 millones en intereses de bonos internacionales y US$ 8 millones en intereses con el Ministerio de Hacienda.
Pese a este escenario, la agencia señaló que las ventas de la empresa crecieron un 3% interanual. S&P también indicó que necesita más información sobre el plan de reorganización de la empresa para evaluar su impacto, pero prevé que el enfoque podría estar en mejoras operativas más que en una reestructuración financiera.
Incertidumbre y cambio de presidencia
La calificadora consideró que, si bien Petroperú se ha beneficiado del apoyo estatal en el pasado, la capacidad del Ejecutivo para implementar medidas correctivas ahora es incierta. Un eventual incumplimiento de Petroperú tendría un impacto significativo en el Gobierno, aunque sus consecuencias serían "más manejables en la actualidad".
Este episodio se da en medio de un cambio en la presidencia de la empresa, con la llegada de Elba Rojas, lo que añade otra variable a un panorama complejo para la petrolera estatal.
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